El desconocimiento de la ley no lo exime de la pena

Ojo con los predios baldíos y/o subsidios adquiridos a través del Incora

El escándalo que puso en el ojo del huracán a Riopaila por su indebida apropiación de terrenos baldíos, tiene en máxima alerta al círculo notarial sobre el acatamiento de la Ley 160 de 1994, que es la que regula la adquisición de subsidios y tierras baldías.

En junio del año pasado el senador de la Republica Jorge Enrique Robledo denunció que la sociedad Ingenio Riopaila Castilla S.A. fue beneficiada con la adjudicación de 40.000 hectáreas de terrenos baldíos en el Putumayo. Lo cual constituye una falta jurídica y penal que va en contravía de lo que dispone la normatividad colombiana.

Por considerarse un tema de suma importancia es pertinente tener en cuenta las disposiciones legales acerca de los subsidios de tierras y/o adjudicaciones de terrenos baldíos, que detalla la mencionada Ley:

Subsidio para la adquisición de tierras

  •  Se otorga solo una vez al campesino beneficiario del subsidio.
  • Cuando se otorga un subsidio para la adquisición de predios. La Ley tiene como cláusula que no se pueda vender el predio durante los próximos 12 (doce) años.
  • Los notarios y registradores no podrán autorizar e inscribir escrituras públicas de predios adquiridos con subsidios del Incora, si no hay una autorización escrita por parte de esta entidad.
  • Los notarios y registradores están en la obligación de comunicar al Incora sobre los casos de predios con subsidios durante los doce (12) años siguientes a la fecha de su asignación contados a partir del registro de la escritura.

Unidades Agrícolas Familiares

El incora define que la Unidad Agrícola Familiar es: así la ley lo dispone “Se determina las extensiones de las Unidades Agrícolas Familiares por zonas relativamente homogéneas en los municipios situados en las áreas de influencia de las gerencias regionales”.

  • La Ley prohíbe el fraccionamiento de predios con áreas inferiores a la determinada por el Incora como Unidad Agrícola Familiar.
  • Hasta que se cumpla el plazo de los quince (15) años desde la primera adjudicación, el adjudicado deberá solicitar autorización del Incora para enajenar, gravar, o arrendar la Unidad Agrícola Familiar.
  • Quien haya adquirido el dominio de una parcela pasados quince (15) años deberá informar al Incora sobre el deseo de enajenar. El Incora tendrá la primera opción de compra.
  • Los notarios y registradores no pueden otorgar escrituras públicas que traspasen el dominio de Unidades Agrícolas Familiares a favor de terceros si no se acredita el derecho de compra al Incora.

 Bienes baldíos

La ley define como bien baldío así: “Un lote baldío es un terreno urbano o rural sin edificar o cultivar, que forma parte de los bienes del Estado porque se encuentra dentro de los límites territoriales y carece de otro dueño”. Sobre el tema dice la Superintendencia de Notariado y Registro lo siguiente:

  • Las tierras baldías sólo podrán adjudicarse hasta la extensión de una unidad agrícola superior.
  • No podrán hacerse adjudicaciones de baldíos donde estén comunidades indígenas.
  • Los terrenos baldíos no podrán fraccionarse en extensiones inferiores a la Unidad Agrícola Familiar.
  • Los notarios y registradores no podrán otorgar e inscribir escrituras públicas de terrenos baldíos adjudicados por medio del Incora, si no hay una autorización escrita por parte de esta entidad.

Fuentes consultadas:

*Instrucción Administrativa No. 01-29 (Emitida por la Superintendencia de Notariado y      Registro)

*Superintendencia de Notariado y Registro

*www.semana.com

*www.eltiempo.com

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